Si hay un valor que preocupa a los ciclistas es el de la tasa de hematocrito
Antes de hablar de el mejor será definirlo: término clínico que nos indica el % de ocupación de los glóbulos rojos en un volumen de sangre.
Igual que los porcentajes de sodio, potasio, hierro… el hematocrito tiene unos valores considerados normales para personas y para animales. Hombres y mujeres tienen porcentajes distintos, hombres de 40 a 54% y mujeres de 39 a 51%. Ahora bien, estos porcentajes pueden cambiar de acuerdo a diversos factores fisiológicos, como la edad y la condición física del sujeto, así como también por el método usado para determinar el volumen de glóbulos rojos: centrifugar con un tubo capilar o mediante un método electrónico a partir del nombre de glóbulos rojos y el volumen corpuscular. Normalmente se usa el electrónico que da unos valores entre un 5 i un 10% más bajos.
Hasta aquí cuestiones técnicas y médicas. Pero cuando ciclismo y hematocrito se juntan, saltan chispas. Controles antidopaje, valores por encima de lo permitido, substancias que lo aumentan, substancias que lo disminuyen, sanciones…
Uno de nuestros máximos exponentes del MTB, Jose Antonio Hermida, fue sancionado en 2004 durante 15 días debido a su alto hematocrito, lo que le impidió participar en las pruebas del mundial de ese año. Después de muchas pruebas ha conseguido que la UCI reconozca que su alto grado de hematocrito es por causas genéticas. Margarita Fullana, 6 veces campeona del mundo de Cross Country, vivió una situación similar en 2007 cuando la UCI le impidió participar en la última prueba del mundial debido a una tasa de hematocrito ligeramente superior. Un análisis inmediatamente posterior demostró que sus niveles ya eran aptos para competir.
Desde 1997 la UCI estableció que dada la imposibilidad de detectar la utilización de EPO recombinante en los test de orina, debía establecer alguna medida en aras de mantener la salud de los corredores. Como consecuencia de ello, se estableció un límite máximo para el hematocrito (50% hombres y 47% mujeres), por encima del cual se consideraba que el ciclista no era apto para la competición y se le retiraba la licencia durante 15 días. Pasados estos 15 días,el ciclista debía pasar un nuevo control de sangre y ver si se habían normalizado los parámetros citados.
Durante esos 15 días te puedes quedar sin correr un mundial o te pueden descalificar de una competición como le paso a Marco Pantani en el Giro de 1999.
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